No me di cuenta
al verte por primera vez
de que un día habría de desearte como jamás he deseado a nadie...
No me di cuenta al hablarte por primera vez
de que un día habría de decirte que te amo más que a mi propia vida.
No me di cuenta
al abrazarte por primera vez
de que un día tú serías el centro y la esencia de mi existencia.
Antes de conocerte
había un montón de cosas
que no comprendía.
Pero ahora, junto a ti,
ya sé que te hace deseo,
te necesito
y siempre te amaré.