Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
lunes, 12 de noviembre de 2007
poema 15 pablo neruda
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1 comentario:
Que ondas Daniel, que sorpresa, no sabía que te gustara la poesía o que escribieras, estuve checando tu otro blog y nunca vi la manera de agregar un comentario, así que decidí dejarte aquí las impresiones, ante todo ocupe tu postal para subirla a mi blog, se ve bién y gracias, aun sigo en deuda con vos, como verás no estoy ya en Chiapas, ando por otro laredo chambeando,
que siga todo bién para ti y para el diseño, que por cierto ¿ya terminaste la carrera?
saludos,
bién por Neruda.
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